Omar Khayyam, uno de los pilares de la poesía persa

Omar Khayyam

Artículo publicado en el N.º789 (Sep-Oct 2021)

La literatura persa –“la joya de la corona de la cultura persa”, tal como mencionó Ehsan Yarshater, fundador de la Encyclopaedia Iranica– debe su presencia milenaria a la atención profunda que ha prestado a los asuntos humanos como, por ejemplo, la humanidad, el altruismo, el amor, las adversidades y los sufrimientos en la vida. Debido a sus mensajes llamativos, dicha literatura ha influido en las obras literarias de muchas otras culturas; ha inspirado a Goethe, Nietzsche, Borges, Emerson y Matthew Arnold, entre otros muchos. En ocasiones los versos persas han aparecido en los discursos de destacados políticos como el que pronunció Martin Luther King en 1967.

Saadi, Ferdowsi, Rumi, Hafiz, Nezamí y Omar Khayyam son los grandes pilares de la poesía persa. Probablemente, entre ellos es Khayyam quien con su obra Rubaiyat ha llegado a todos los territorios y goza de reimpresión constante. En su vida, que transcurrió aproximadamente entre 1048 y 1131, coincidiendo con la dinastía selyúcida en Persia, fue conocido como matemático, astrónomo, filósofo y tiempo después como poeta. Fue la traducción inmortal de Edward Fitzgerald en 1859 y su popularización entre los prerrafaelitas lo que le acuñó como un poeta en la historia literaria mundial. En España, la primera traducción de Rubaiyat apareció en la revista Renacimiento en 1907 y en 1925 se publicó la primera versión directa del persa por Ventura García Calderón. Cabe señalar que Jorge Guillermo Borges, el padre de Jorge Luis Borges, tradujo la obra del poeta persa, según la versión de Fitzgerald.

Ahora bien, ¿cuál es el secreto de la inmortalidad de las palabras de Khayyam? La preocupación por el paso del tiempo, la evanescencia de la vida y la certeza de la muerte le llevan a un modo de pensamiento brillante para su época y, más adelante, para la posteridad. El escepticismo, la duda, el hedonismo y el oportunismo son las esencias del pensamiento khayyamiano. Además, los temas como el cántaro, el polvo, el barro, el alfarero y el césped en relación con la reencarnación tienen un lugar significativo para entender su filosofía.

Según la filosofía del cántaro de Khayyam, después de la muerte y de convertirse en polvo, el ser humano puede renacer en forma de un mineral (un cántaro) mediante las manos del alfarero, de un vegetal (la hierba o el césped) y raras veces de un animal. Asimismo, puesto que el ser humano vivirá solo una vez en su cuerpo presente, tiene que apreciar la vida. Lejos de cualquier creencia religiosa o metafísica, Omar Khayyam busca la felicidad en este mundo en lugar de después de la muerte, aquí y ahora, una idea atrayente para sus lectores. El poeta crea así el paraíso prometido en este mundo terrenal con el vino, la melodía del arpa gozando con la compañía de su amada al lado de un río. El mensaje que difunde es el carpe diem y vivir en el momento presente. Según él, hay que aprovechar cada instante, ya que la vida es fugaz y dura solo un instante. De esta manera, la muerte con su sombra oscura y la incomprensibilidad de los secretos del universo no nos preocupará como sucedía anteriormente.

Mitra Farhani es doctora en Estudios Lingüísticos, Literarios y Culturales. Su tesis doctoral Estudio comparativo entre Omar Khayyam y Jorge Luis Borges es la primera publicada en su área.

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