El padre de Marina muere y ella se encuentra con un nuevo y profundo dolor que no sabe cómo gestionar. Su familia opta por
silenciar este fallecimiento y continuar con el día a día, algo que a la protagonista le causa incomodidad. Sumado a este hecho, su trabajo no le apasiona, pero no es capaz de buscar otro y se encuentra desubicada y sin rumbo. Pero aparece a Jaime. Un hombre exitoso y seguro de sí mismo, varios años mayor, con quien puede hablar de su padre, de su dolor y que se convierte en su refugio y salvación. El duelo de Marina da paso a la euforia. Sin embargo, con el tiempo se da cuenta de que Jaime tiene comportamientos extraños. La primera novela de Solla narra con precisión y honestidad cómo una relación que a primera vista parece idílica se va transformando en una pesadilla de la que hay que huir. Una novela que engancha desde el principio y que reflexiona sobre la idea errónea del amor romántico tradicional.
Críticas literarias
11/05/26