Diversas expresiones se han utilizado desde las humanidades y las ciencias sociales para caracterizar el tiempo que nos ha tocado vivir, pero todas ellas tienen en común la percepción de una profunda desvinculación por parte de muchos en relación con aquellas dimensiones sociales que en la Modernidad generaban cohesión. La desconfianza es el nexo común de muchos análisis. Para Victoria Camps, la desconfianza actual nace del asentamiento del individualismo que comporta tanto una distorsión del valor de la libertad como el abandono de la lucha en favor de la igualdad. Camps habla de transparencia y deseo, educación y esperanza, insatisfacción y comunidad, miedo e inclusión, responsabilidad y autonomía para rescatar algunas ideas capaces de revivificar la confianza entre las personas y las instituciones. Las sociedades siguen teniendo elementos que podrían desplegar posibilidades distintas más éticas, justas y solidarias. La mirada ética continúa siendo imprescindible a la hora de analizar sociedades en descomposición y de proponer alternativas respetuosas con la dignidad humana.
Críticas literarias
12/01/26