Un idioma siempre al borde de la extinción. Poesía 2002-2026

La poesía tiene mucho que ver con las grietas, esas heridas que el mundo se hace a sí mismo para respirar mejor, para sentirse
mejor, para ser mejor. La poesía tiene que ver también con algo que aquí se cuenta en distintos pasajes y cuya anécdota se atribuye a Zenón, que se arrancó a sí mismo la lengua para escupírsela a la cara a un tirano: con la imposibilidad de decirlo todo porque al mundo, según nuestro castrador modelo de civilización, no le interesa que lo hagamos. El poeta, entonces, como resistente (y por eso siempre al borde la extinción, como advierte el título): según le corresponda, se emboscará en las grietas hasta que sea propicio emerger de ellas o se seccionará la lengua, en un acto de violencia que es una denuncia literalmente desgarradora, para no ser cómplice de las distintas dictaduras de lo real. Poesía en ebullición. Quema.

Compartir